miércoles, febrero 18, 2009

Narración micro

Hace poco me enferme y por poco se me escapa la vida, pero por suerte la pude agarra antes de que se echara a correr. Cada respiro que daba parecía ser el ultimo, mientras que mi masa cerebral parecía hervir; fue ahí cuando me di cuenta que un bicho raro (no hallo palabra para describirlo) habitaba en mi cabeza.Mi cráneo, parecía olla lista para un café bien caliente, era algo inhabitable, por lo que el bicho raro, trato de escapar por mi nariz: que en ese momento parecía cascada de mocos verdosos.Una noche mientras dormía, el bicho salió volando en un estornudo, me desperté de golpe, pues oí que algo azotaba contra la pared, y fue hay cuando lo vi; Era un bicho del tamaño de un frijol, pero eso no evitaba hacerlo un ser bastante simpático, claro, estaba un poco deformado por mis pensamientos, sueños y emociones, pero aún así no pude evitar sentir un cierto cariño por él.El bichito corrió por toda la habitación, y pase toda la noche tratando de atraparlo, pero al final pude regresarlo sano y salvo a su hogar (mi cabeza) y desde entonces, nuestra relación se volvió más estrecha e intima… claro de vez en cuando sale a darse un paseo por la realidad…

1 comentario:

  1. Iiiiuuuu!
    Jaja, no es nada en contra del relato en sí, es sólo que me imaginé al bicho todo mocoso y baboso, que desagradableeee!!! jaja

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