jueves, octubre 30, 2008

El cambio del rumbo espiritual.

(seguimos con el libro de kandinky sde lo espiritual en el arte)

Tenemos, pues, un triangulo espiritual, el que marca los niveles de espiritualidad del ser humano.
Tenemos a nivel deplorable el punto de vista religioso que realmente es ateo, pues así lo aceptan los más astutos –El cielo esta desierto, dios a muerto.

Políticamente pueden ser demócratas o republicanos o de cualquier otro partido jodido. El miedo, la repugnancia y el odio que tuvieron antes por estos credos políticos se han volcado en contra de la anarquía, a la que ignoran y de la que únicamente conocen el terrible nombre.

Económicamente son socialistas. Preparan la espada de la justicia para dar a la hidra capitalista un golpe mortal y definitivo, ya que los pobladores de esta parte del triángulo jamás han aclarado un problema independientemente, han sido conducidos en el carro de la humanidad por hombres resueltos al sacrificio y superiores a ellos, ignoran todo sobre ese esfuerzo que siempre han contemplado desde una lejanía. Por eso creen que es muy fácil empujar y aceptan recetas que no se discuten y remedios que nunca fallan. La parte antes descrita atrae ciegamente a la inferior a ella, aunque ésta se aferre a su antigua posición y se oponga por miedo a caer en lo desconocido y ser engañada.

Las partes superiores, aparte de ser ciegamente ateas, basan su ateísmo en sentencias ajenas (por ejemplo, la frase de Virchow, inaceptable en un científico: He disecado muchos cadáveres y nunca he encontrado un alma). En general, son republicanas políticamente, saben de variadas formas parlamentarias, leen los artículos editoriales de los diarios. Económicamente son socialistas de diversa índole, y defienden sus convicciones con muchas citas (desde Emma de Schweitzer hasta la Ley de hierro de Lasalle y El Capital de Marx, etc.). En las partes superiores surgen otros temas, que no estaban en las señaladas hasta ahora: la Ciencia y el Arte.

Hablando científicamente, estas personas son positivas y únicamente aceptan lo que es susceptible de pesarse y medirse. Todo lo demás, para ellos, es parte del mismo nocivo disparate que fueron ayer, según ellos, las teorías hoy demostradas.

En fin, negar lo que no pueden construir es una necedad muy oscura, esta enfermedad te lleva a decir no entiendo y entonces la negación te hará imperceptible la realidad.

Al seguir ascendiendo, encontramos una confusión aún mayor, como si una gran ciudad firmemente construida de acuerdo con las leyes matemáticas y arquitectónicas, fuera repentinamente sacudida por una fuerza inconmensurable. Sus habitantes viven, de hecho, en una ciudad espiritual, en la que aparecen de pronto fuerzas con las que no contaron sus arquitectos y matemáticos espirituales.

Una gigantesca torre que se eleva hacia el cielo, construida sobre sus delicadas pero inmortales bases espirituales, yace en ruinas.

¿Qué que es espíritu? Por ejemplo, como Debussy, crean impresiones a menudo tomadas de la naturaleza y transformadas en imágenes espirituales por vía puramente musical. Para comunicarle al espíritu es necesaria una redacción adecuada.

Debussy. A pesar de este punto de contacto con los impresionistas, su tendencia al contenido interior es tan intensa que en sus obras se percibe sin dificultad el alma disonante de nuestro tiempo, con todos sus sufrimientos y sus trastornos nerviosos. Por otra parte, Debussy tampoco se sirve nunca, en sus obras impresionistas, de notas totalmente materiales, características de la música de repertorio, sino que se limita a la significación interna de lo externo.

Hay un conflicto interno que pasa en creadores como Debussy o Musorvsky, ellos siguen su latencia interna, el palpitar de sus ritmos disonantes, pero hay veces que lo niegan y vuelven a caer en ritmos habituales. En el interior, en realidad, existe la negación a una belleza convencional, al principio a la gente le va a disgustar la disonancia, pero quebrando la belleza establecida se esta escribiendo el futuro (VEAN EL LINK DEL VIDEO ANEXADO, ES UNA FORMA ACTUAL DE DISONANCIA, Y SE ESTAN ESCRIBIENDO LAS FORMAS DEL EL FUTURO, ASÍ ESCUHARAN...ASÍ ESCUCHAN)

En esta belleza convencional nunca cae el otro gran parisién, el español Pablo Picasso. Siguiendo siempre los imperativos de la autoexpresión, y a veces arrastrado por ellos violentamente, Picasso se mueve de un medio externo a otro, y aunque entre éstos medie un abismo, lo saltará sin dificultad para situarse del otro lado, ante el horror del numeroso grupo de sus seguidores, que casi habían logrado darle alcance y ahora vuelven a verse distanciados. Así surge el cubismo, último movimiento francés, sobre el que trataremos ampliamente más adelante. El intento de Picasso consiste en llegar a lo constructivo a través de proporciones numéricas. Y en sus últimas obras (1911) llega por una vía lógica a la destrucción de lo material; no por disolución, sino por medio de la fragmentación en distintas partes y su diseminación sobre la tela. Lo curioso es que en este proceso parece querer conservar la apariencia de la materia. Picasso no retrocede ante nada; si el color le estorba para resolver el problema de la forma puramente pictórica, lo echa por la borda y pinta únicamente con marrón y blanco. Éstos problemas son en el fondo su fuerte. Son dos grandes vías hacia un gran objetivo, Matisse la del color y Picasso la de la forma.



VIDEOS (observa el futuro, ahora):

http://es.youtube.com/watch?v=xsi6v-rNoDM&feature=channel

http://es.youtube.com/watch?v=qXVX2zzHxeg

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