sábado, agosto 17, 2013

Peña nieto y su clase privatizadora

--El Fisgón
Mucho trabajo y sacrificio ha costado mantener a las trasnacionales petroleras alejadas de nuestro petróleo. Hoy Peña Nieto pretende traerlas de regreso como nuestras salvadoras. Lo que quiere hacer es peor que una privatización

Me pidieron que le hiciera un artículo sobre por qué sí se va a privatizar Pemex. Con gusto he accedido.

Dice el diccionario de la Real Academia Española: "privatizar: transferir una empresa o actividad pública al sector privado". Peña quiere transferir la exploración, explotación, la perforación,  la transportación de petróleo, la transformación industrial (refinación y petroquímica) y toda actividad que está bajo responsabilidad del Estado mexicano en materia petrolera, a la iniciativa privada. Y no sólo es a la iniciativa privada, si no es a las transnacionales del petróleo.

Grita Peña Nieto : "PEMEX no se privatizará", aplaude su claque de los medios de comunicación (leyeron bien, claque, no claqué) y grita entusiasta: no se privatizará. Sólo se compartirán riesgos. Y continúan con un cúmulo de mentiras que aquí demostraré.

Dicen que Pemex ya no puede hacer lo que viene haciendo exitosamente durante 75 años, explotar  el petróleo. Lo mismo decían las trasnacionales petroleras cuando fueron expulsadas por el Presidente Cárdenas durante la expropiación, decían que no podríamos manejar el petróleo.
Pemex es hoy la empresa 36 el mundo; la 13ª empresa más importante de América; es la segunda más importante de América Latina (sólo abajo de PDVSA); es la número, uno con mucho, de México. Es la onceava petrolera más importante del mundo.

Pemex es el quinto productor de petróleo crudo más importante del mundo. Es a su vez,  la tercera exportadora hacia los Estados Unidos, sólo por debajo de Canadá y Arabia Saudita.
Dicen que está decayendo la producción  de Pemex. Mienten. Pemex produce dos y medio millones de barriles de petróleo crudo al día de manera estable, por ello es el quinto productor de petróleo crudo más importante.
Más aún, a Pemex le cuesta seis dólares producir cada barril de petróleo, en promedio, y se vende entre 100 y 110 dólares. La renta petrolera (la ganancia )por barril va de 90 a 100 dólares. Lo hace los 365 días al año, producir los 2.5 millones de barriles al día.

Por ello Pemex tuvo el año pasado ventas por 126, 600 millones de dólares. Le aportó al país 69, 600 millones de dólares, de los cuales Hacienda le quitó por concepto de impuestos,  69, 400 millones de dólares, dejándole tan sólo para su operación, 200 millones de dólares.

Aún así, Pemex sigue produciendo dos y medio millones de barriles al día. Y sigue produciendo ganancias exorbitantes. Más aún, Pemex tiene los más bajos costos de operación de todas las petroleras del mundo. y tiene el segundo costo más bajo en exploración, sólo por debajo de la Shell. Lo anterior, a pesar de la corrupción del sindicato; a pesar de la corrupción del gobierno que es inmensamente superior a la del sindicato; a pesar de que fue hecha pedazos (literal) por Salinas de Gortari; a pesar de que se privatizó el 100% la petroquímica; a pesar del robo de crudo y combustibles que el crimen organizado viene realizando.

Dice Peña Nieto que hay que incrementar la producción a 3 millones de barriles de petróleo al día. ¿Para qué? ¿Para seguir exportando crudo a Estados Unidos? ¿Y seguir importando gasolina cara de los propios Estados Unidos? ¿Por qué no refinar nosotros nuestro petróleo como lo hemos hecho durante 75 años? Un barril de petróleo crudo crea un empleo; un barril de petróleo refinado crea 16 empleos; un barril de productos petroquímicos crea 60 empleos. No es evidente que lo que tenemos que hacer es construir las refinerías y restablecer la empresa petroquímica bajo el control de Pemex .La empresa petroquímica privada era de los más importantes del mundo, sostenida por la petroquímica básica de Pemex e irónicamente, la privatización de la petroquímica que Carlos Salinas realizó, la liquidó.

No tiene sentido seguir exportando materias primas que no acaban favoreciendo al país. Y mucho menos una materia prima tan importante como el petróleo crudo. Peor aún, aumentar la producción de crudo para su exportación podría generar la disminución de los precios del petróleo, lo cual iría evidentemente en contra de nuestro interés.

Hoy se exportan a Estados Unidos 1 millón de barriles de petróleo al día. Aumentar la producción a 3 millones implicaría exportarle millón y medio de barriles sin ningún beneficio verdadero para México, el país necesita para su funcionamiento, millón y medio de barriles al día, más o menos.
Nosotros debemos exportar productos derivados de la refinación del petróleo y productos petroquímicos generados por PEMEX.

Nos dirá su claque que no tenemos dinero. Que por eso vienen las trasnacionales del petróleo a "salvarnos". Pemex ha emitido de manera exitosa, bonos de deuda en el mercado norteamericano europeo y asiático. Simplemente entre junio y julio del año pasado, emitió 1200 millones de dólares en bonos, que literalmente le fueron arrebatados de las manos por  los inversionistas extranjeros.

Dice Peña y su claque que se requiere a las transnacionales petroleras para aguas profundas, para el gas de lutita,  para Chicontepec. Puros proyectos incosteables e innecesarios para el desarrollo de México.
Responder a este párrafo anterior requeriría un artículo específico. Sólo adelantaré un ejemplo para demostrar sus mentiras. Hoy en día, se han explorado 21 pozos en aguas profundas, de los cuales 10 pueden producir petróleo. Se hizo en "colaboración" con BP, con Shell, con Petrobrás. No requirió Pemex de la reforma energética que Peña plantea para poder realizar esto y no es necesario para nosotros entrar en aguas profundas en este momento.

Nada dijo Peña Nieto, al presentar su iniciativa, de PMI SA de CV. Pemex Internacional es una sociedad anónima, privatizada, que maneja todo el comercio exterior de Pemex. Es deci,  vende todas las exportaciones de crudo de Pemex e importa la gasolina y derivados del petróleo que se consumen en el país y no da cuentas de ello a nadie.  Este es un tema que también implica un artículo específico en particular. Habrá que retomarlo.
Finalmente Enrique Peña Nieto se dice el Lázaro Cárdenas del siglo XXI. No podía ser más risible su planteamiento. Lázaro Cárdenas corrió a las transnacionales del petróleo por voraces, por arrogantes, por saqueadoras.. Enrique Peña Nieto quiere traerlas para "salvarnos".

Quizás Peña Nieto y su claque no conocen la historia de México. Y no saben que en los años 20's del siglo XX fuimos el segundo productor de petróleo del mundo y que, nada trajo de beneficio para el país mientras estuvo en manos de las trasnacionales nuestro petróleo. Es probable que no sepan que las transnacionales petroleras presionaron para generar invasiones militares contra México y que nunca reconocieron el artículo 27 constitucional. Que todavía expropiadas exigían se les pagara el petróleo del subsuelo, pues  decían que era de ellas.

Seguramente Peña Nieto y sus voceros no saben, que una vez expropiadas, las transnacionales petroleras embargaron lo que México exportaba de petróleo  y aplicaron un bloqueo económico al país.
Mucho trabajo y sacrificio ha costado mantener a las trasnacionales petroleras alejadas de nuestro petróleo. Hoy Peña Nieto pretende traerlas de regreso como nuestras salvadoras. Lo que quiere hacer es peor que una privatización, quiere entregar los recursos de la nación y es por ello un traidor a la patria.
Peña Nieto pretende dar concesiones disfrazadas de contratos. Pretende entregar nuestra riqueza. Terminar de liquidar nuestra independencia y nuestra soberanía. No lo debemos permitir.

No podemos esperar nada del Congreso, se subordinarán como lacayos a Peña Nieto (salvo honrosas excepciones). El pueblo debe levantarse, debe exigir su derecho, debe defender su riqueza. Por ello, ANIMO (Asamblea Nacional por la Independencia de México), convoca a la desobediencia civil absoluta el 1 de septiembre. Es el único camino pacífico y viable desde nuestro punto de vista para derrotar este proyecto apátrida de Peña Nieto

Parar todo para que todo se mueva, ese es el objetivo de la desobediencia civil absoluta. Primero y 2 de septiembre no ir al trabajo, no ir a la escuela, no ir de compras,  no ver televisión como una enérgica protesta que exige la remoción del Congreso y, si Peña insiste en su iniciativa de remate del patrimonio nacional, exigir la renuncia  de Peña Nieto.

No es momento de dudas, la patria nos convoca en su defensa. No podemos hacer menos que ponernos en pie de lucha y defender lo que nos pertenece. Con la riqueza petrolera que tenemos, no debería existir un solo mexicano con hambre, no debería haber un solo niño o un joven sin escuela, no debería haber una sola familia mexicana sin atención médica, no debería haber un solo mexicano que tuviera que migrar por problemas de pobreza hacia los Estados Unidos. Debemos poner nuestra riqueza al servicio de nuestro pueblo. Si Peña Nieto no sabe qué hacer con la empresa 36 del mundo, es muy simple, que renuncie.

-- G. Fernández Noroña

miércoles, junio 19, 2013

Del muro Nancy Cornejo (presa política del 10 junio)


Que no le digan, que no le cuenten:

10 de Junio de 2013

La última vez que recuerdo haber sido una alumna destacada fue en el CCH, en mis clases de Historia y quizás algún chispazo ya en la licenciatura, en mis clases de redacción y las de Creación Literaria, en las que mantuve cierta constancia. Perdí mi beca en séptimo semestre porque reprobé dos materias y mi tesis es un punto borroso entre la decepción y la cobardía.

Participé en el equipo de atletismo de mi secundaria durante un año, practiqué tae-kwon-do seis meses hasta que una fractura me escarmentó de las patadas con giro gancho, tomé clases de guitarra casi un año y medio con dos profesores distintos, de canto, un par de meses, de skateboard lo suficiente para aprender a subirme –jamás aprendí a frenar sin ocupar las rodillas-, de costura, durante la infancia con una abuela estricta y poco me faltó para enlistarme en la brigada con aroma a naftalina del macramé. Escribí textos que me permitieron codearme con poetas y embarrarme un poco del nombre durante una sórdida etapa de conatos suicidas y relaciones enfermizas que, por suerte, no duró más de dos años. Esa es mi vida, grosso modo.

Éstos y otros más oscuros pensamientos ocuparon mi mente durante los días que permanecí bajo la custodia del Estado. Me habían separado de los cuatro compañeros con los que me detuvieron y, tras hacerme guardar en una bolsa de plástico mis agujetas, mi sostén, mi celular y un par de bolígrafos, me encerraron en una celda de aproximadamente tres por tres junto con Eréndira Allier, de CCH Sur y Gabriela Hernández, una señora dedicada al trabajo doméstico de entrada por salida a la que una patrulla arrastró varios metros hasta que se detuvo para subirla bien, ¡vaya forma de respetar nuestro derecho a la presunción de inocencia!

A ellas las habían detenido cerca del Zócalo capitalino y a mí cerca de metro Pino Suárez, pero eso no importaba, según las declaraciones firmadas por los policías auxiliares que nos presentaron (que no fueron los mismos que nos detuvieron), todos habíamos sido detenidos tras ser “identificados plenamente”, algunos en la calle 5 de mayo, otros a la altura de Bellas Artes. A todos nos habían escuchado gritándoles lisuras, a todos nos vieron con piedras y palos en las manos, a los veintidós nos reconocían “sin temor a equivocarse”. “Pinche puerca ignorante”, dijo en su declaración la policía F. Domínguez, del sector 52, que le grité desde el interior del contingente, por lo cual a mis cargos se sumaba el de haber agredido a la autoridad.

La primera noche fuimos sometidos a repetir decenas de veces nuestros nombres, edades y ocupaciones. Temí olvidar mi nombre cuando comencé a mezclar apellidos y a vacilar para firmar, las manos aún me temblaban y la firme patada en la pantorrilla izquierda comenzaba a cobrar factura. Con todo, era yo de las menos golpeadas. Raúl sangraba por la nariz de forma incontrolable y su playera azul parecía rota por las oscuras y enormes manchas que dejaba su sangre. Eréndira no dejaba de sujetarse las costillas, allá donde había sido golpeada por decenas de granaderos que la sometieron confundiéndola con un varón debido a la holgada sudadera negra que vestía. Sergio Moissen y Jesús Pegueros tenían el mismo corte debajo del ojo, producto yo no sé si del impacto de un escudo o de un casco, los videos sólo permiten observar una marabunta de piernas acorazadas que molían los cuerpos en el piso.

Íbamos por la banqueta sobre 20 de noviembre. Casi llegábamos a Regina y la idea de las fondas que atiborran la calle, el cansancio de la marcha, la charla con amigos, nos impidió notar el operativo que se desplegaba a nuestro alrededor. Eran casi las 19:15 cuando la voz de Sergio alertó “¡chicos, nos van a aplicar el protocolo!”. Algunos seguimos caminando, pero ya sin rumbo, con la cabeza llena únicamente de la imagen borrosa que brincaba jardineras y nos cerraba el paso. “Tranquilos, no estamos haciendo nada”- dijo Moissen y se puso al frente para intentar hablar con uno de los granaderos “¿Qué pasa?, somos estudiantes y venimos caminando”, explicó con ese tono de profesor que ha tenido desde que lo conozco, cuando él cursaba la maestría. Lo siguiente que supe es que estaba en el suelo y que corrimos a intentar levantarlo. Un granadero me rechazó con su escudo y con la mano izquierda cruzó mi rostro, enviándome a los pies de un sorprendido empleado de un 7Eleven. Pegueros me cubrió de una nueva embestida y fue arrastrado a la calle. Un video muestra a una chica histérica que avanza y se inclina sobre él extendiendo los brazos, apenas si me reconozco caminando como si estuviera de compras, entre gritos, escudos, palos y banderas. Un granadero me tomó de la mochila y me entregó a otro diciéndole “súbela, ya súbela”.

En la camioneta, de esas que yo conozco como “perreras”, ya estaban Alejandro Osorio, Moissen y Pegueros, quien me hizo espacio al fondo, lejos de la puerta y de los granaderos que en esos momentos intentaban someter a Gonzalo. Sangraba y tenía la camisa desabotonada, pero sus ojos recorrían mi rostro y mi cuerpo en busca de alguna herida. Sergio comenzó a llamar por celular y un policía lo golpeó, al tiempo que le decía “¡deja ese teléfono!”. Alex quiso recoger el celular que había caído por el golpe y el mismo policía arremetió contra él con su casco. Alex le pidió calma, le dijo “somos estudiantes, carnal, tranquilo” y recibió como respuesta “para mí son perros”.
Así las cosas. Tras subir a Gonzalo, la camioneta de número P-6428 arrancó y comenzó a meterse entre las calles del centro. Nos encontrábamos formalmente en el limbo del traslado a algún lugar incierto.

Nos pasearon por calles del centro durante poco más de una hora. Las llamadas que entraban y salían de nuestros celulares cambiaban de tono según fuera el caso. El compañero Bruno supo del incidente y le dio cobertura al grupo, publicando en redes las calles por las que nos llevaban y que alcanzábamos a identificar. Mi hermana me llamó (19:49 pm) para preguntarme dónde estaba y se permitió una pequeña crisis nerviosa en cuanto le dije lo que ocurría. Ella había alcanzado a refugiarse en una perfumería antes de que los empleados bajaran las cortinas y no supo de mí sino hasta aquél momento. Me colgó para después volver a llamar, mucho más serena y me dijo las últimas palabras de alivio que escuché hasta antes de la liberación “no te preocupes, te voy a sacar”. Sentí en su voz el tono fuerte y decidido que tantas y tantas veces me confortó durante mi infancia y supe, como aquellas veces de tiovivos y masetas rotas, que todo estaría bien.

Cuando recuperé la calma, estábamos rumbo a Garibaldi. Ninguno de los granaderos nos decía a dónde nos llevaban, ni parecía dar indicios de querer decirnos por qué nos habían detenido y mucho menos quién había ordenado el operativo. La mamá de Alex me llamó (20:35 pm) para informarme que a su hijo lo habían detenido… la llamada se cortó de inmediato en cuanto le solté un “sí, ya sé, yo voy con él en la patrulla”. La camioneta se detuvo y a nuestro alrededor sólo veíamos bodegas y locales de cortinas sucias y aspecto abandonado. A través de la lona que cubría la estructura metálica de la camioneta, pudimos ver una enorme serpiente gris pintada sobre un muro y cerca de ahí, una calle con el nombre de República de Paraguay.

Los granaderos descendieron y fuimos entregados a policías uniformados de un azul más fuerte, con bordados dorados, ya sin casco ni escudos, quienes nos ordenaron bajar de la camioneta para subirnos a otra blanca, descubierta y sin rotular. “¿Qué hicieron?” nos preguntaban, “¿Te pegaron, mija? ¡Qué cabrones!”, decían. Esta vez supimos ya que nos llevaban al MP 50, pero no sabían de qué se nos acusaba. El ambiente estuvo mucho más tranquilo, con un solo custodio y con el viento refrescándonos el rostro. Cerca de Allende comenzamos a reconocer aquellas parroquias para devotos mayores de edad y con el afán de disminuir la tensión, los más jóvenes pidieron la bajada.

Cuando llegamos al MP 50 ya había algunas personas con cámaras y micrófonos, ante las que Sergio comenzó la denuncia: “mi nombre es Sergio Abraham Méndez Moissen, académico de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, doctorante del Colegio de Estudios Latinoamericanos de la Facultad de Filosofía y Letras, fui detenido junto con mis compañeros de forma ilegal, mientras caminábamos rumbo al metro, fuimos golpeados y traídos aquí sin que se nos explicara por qué”. Andrés Aullet, un abogado de la Liga de Abogados 1 de Diciembre ya estaba en el lugar, pero los uniformados encargados de la seguridad del MP no le permitieron acercársenos, “es un lugar público” argumentó el abogado, pese a lo cual fue retirado a empujones. Pocos minutos después nos hicieron salir de nuevo y rodear las instalaciones del MP para entrar por el estacionamiento. Nos turnamos para ayudar a caminar a Gonzalo, quien no podía apoyar el pie derecho como producto de los golpes recibidos en 20 de noviembre.

Una vez ahí, comenzaron a tomarnos nuestros datos, una y otra vez, nombre, edad, ocupación. Nombre, edad, ocupación. Nombre, edad, ocupación. En el fondo del estacionamiento estaban aproximadamente otras seis personas y, tras nuestra llegada, arribaron más. Todos estaban golpeados, algunos sangraban o no podían caminar con normalidad. Tras catearnos, nos tomaron fotografías y nos ordenaron subir a lo que sería la parte trasera de la recepción del MP. Era un espacio como de cinco por siete, con unas nueve sillas, insuficiente para soportar el sensible aumento de detenidos.

Buscando no separarnos mucho, permanecimos formados uno tras otro y nos recorríamos conforme llegaban más personas. Al final éramos cerca de treinta gentes entre heridos, personal con libretas tomando los endemoniados mismos datos y policías. Eran ya casi las 21:00 horas cuando nos ordenaron apagar los teléfonos y arribó un grupo de uniformados, el cual comenzó a repartirse entre los detenidos. A las chicas nos separaron unos pasos y nos asignaron policías mujeres, mientras que a los chicos les colocaron a un lado lo que conoceríamos durante toda la estancia como su “chambelán”. Después sabríamos que esos mismos policías que acabábamos de conocer serían quienes en su declaración nos acusarían de haberlos agredido física, verbal y, por la ambigüedad del delito de ataques a la paz pública y el de ultrajes a la autoridad, hasta psicológicamente.
Nos formaron de nuevo y nos quitaron cinturones, pearcings, agujetas, listones de cabello, cordones de sudaderas, aretes y todo con lo que pudiéramos realizar un atentado homicida o una fuga delirante. Comenzaron a registrar nuestras pertenencias en hojas blancas y al terminar, nos formaron de nuevo para pasar al médico, que no era más que un caballero de bata blanca que no estaba autorizado a administrar ni una aspirina. Se limitaba a abrir un expediente, a pedirte, como todos ahí, el nombre, la edad y la ocupación y a llenar formularios en los que te preguntaba si estabas herido y de ser así, cómo te habías hecho daño. Lo que no decía era que lo que le contestaras podía ser considerado para la declaración, no decía que todo estaba yendo no sólo a tu expediente médico, sino al del proceso penal. Decir que iríamos a ver al médico nunca fue más literal.

Luego, papeleo. A todos nos dieron botellas con agua, un sándwich, una barra de amaranto, una fruta y nuestros chambelanes nos regalaron a mí y a mis compañeros un par de latas de refresco y una barra integral sabor a fresa. Los policías parecían aburridos, resignados, mi chambelán me contó que hacía un par de días había tenido que permanecer en el MP toda la noche debido a lo ocurrido en Tepito y que ahora tendría que faltar de nuevo a su casa. Llamó a su madre delante de mí “no voy a llegar… sí, otra vez… Por lo de la marcha del Poli, sí… con cuidado”. Me miraba con lástima y me preguntaba dónde estudiaba “se ve que todos ustedes son niños bien, para qué se meten en estas cosas, ¿ya ves? te hubieras ido a tu casa”.

Comenzamos a acomodarnos en el suelo y hubo incluso quien comenzó a cabecear. Nos anunciaron que podríamos hacer una llamada a teléfono local, pero que tendríamos que dejar especificado el número, el nombre y el vínculo que teníamos con la persona a la que llamáramos. Hubo quien no pudo llamar porque sólo tenía un número celular, el resto, pasamos uno por uno. Ya era más de media noche.

Derechos Humanos hizo su aparición y, para variar, comenzó a registrarnos con el nombre, la edad y la ocupación. Recelosos de todo cuanto viniera de las instituciones, permanecimos en nuestros trece: queríamos ver a nuestro abogado, queríamos saber de qué se nos acusaba, queríamos saber quién ordenó la detención y autorizó los golpes.

Una mujer llegó de parte del Juzgado Décimo de Distrito de Amparo en Materia Penal para preguntarnos si conocíamos a la persona que había interpuesto un amparo a nuestro favor, misma que alegaba –según nos explicó- que nos estaban torturando y que nos tenían incomunicados. Al principio no supimos qué hacer ni qué decir. “Tortura” sonaba muy escandaloso y la mujer quería que explícitamente por eso dijéramos que no y que por lo tanto, reusáramos el amparo. Una chica de Derechos Humanos nos explicó que el amparo no era sólo por lo que había dicho la ayudante del juzgado, si no que era por la incomunicación, por la detención ilegal y por la ejecución de la misma. Pedimos hablar con nuestro abogado y ya con la presión tanto de la ayudante del juzgado como de la de DH, el encargado nos permitió llamar por celular. Así supimos que la Liga de Abogados 1 de diciembre ya estaba en pleno a cargo de nuestra defensa, que el amparo era para evitar el traslado y demandando que el MP presentara en primer lugar los cargos por los que se nos había detenido y, posteriormente, las pruebas que le permitieran mantenernos ahí. Casi todos firmaron, con excepción de los compañeros de Frente Oriente, quienes dijeron no conocer a quien había interpuesto el amparo y, ya más en corto, diciéndonos que la ANAD asumiría su defensa.

Nuestras mochilas les fueron entregadas a los conocidos y familiares que ya habían comenzado a arribar al MP. Era ese el preámbulo para bajarnos a galeras. Por la recepción se escuchaban gritos y supe por algún murmullo que ya había salido la primera concentración demandando la libertad de todxs lxs detenidxs.
Uno tras otro descendimos por unas escaleras y pude hacer mi hipótesis personal de porqué le llaman “bunker” a aquel lugar. Un largo pasillo con decenas de celdas se presentaba ante nosotros y tuve la terrible premonición de dónde pasaría esa noche. El suelo tenía charcos de lo que parecía ser agua y había envolturas de comida y tetra pack por doquier. Tuve miedo, para qué negarlo, cuando vi a cerca de setenta hombres acostados en el fondo del pasillo, mirándonos expectantes. “Eres mujer, la tortura es distinta”, me había dicho mi compañero en la patrulla y supe en ese momento a qué se refería.

Conocer tus derechos no sirve de nada si no hay quien los respete. Así funciona el pacto de la legalidad y de la aplicación de la justicia burguesa. Nos tomaron la famosa foto de frente y de perfil, con una hoja rotulada ya con los cargos. No era el mismo para todos. Cuando me llenaron de tinta los dedos supe que así, sin siquiera haber sido notificada formalmente de mi detención, estaba siendo fichada. Unos por robo, otros por disturbios, otros por daño en propiedad ajena, todos los presentes fuimos obligados tácitamente a asumir la culpa. Una policía de investigación, de aspecto duro y cabello lacio, nos condujo a las mujeres casi al final del pasillo. Los hombres del suelo siguieron con la mirada nuestro recorrido, todos eran jóvenes, de entre veinte y treinta años. Abrió una celda y se hizo a un lado. Este fue para mí uno de los más duros golpes que recibí aquellos días: entrar por mi propio pie a la jaula.

Corrió el seguro y puso un candado a nuestra puerta. Por la madrugada, cuando la sensación de ser observada me sacó de mi letargo y descubrí a un par de sujetos de pie, mirándonos a través de los cristales, agradecí ese candado y esos muros. Ese es el terrible juego del miedo. Descubrí que no basta con saberse inocente, porque te pudres. Si te la vives pensando en lo injusto de la situación, te frustras, te entregas. Para mí fue necesario llenarme de rabia. Las cosas son como son y no cambiarán si todos nos metemos a defensores de derechos humanos o si todos estudiamos leyes. Me pasó a mí como le pasa a cientos en México y en el mundo. El problema no es la ley, no es la reforma, no es la concesión de la Asamblea Legislativa en tiempos de elecciones. El problema es sistémico, económico, político, social y se resuelve con la fuerte alianza de los millones de desposeídos que le plante cara al autoritarismo y se haga cargo de su propio futuro.

De los hombres no supimos nada sino hasta el martes por la mañana, cuando al grito de “queremos comer, queremos comer” nos anunciaban, además de que estaban aún en el bunker, que conservaban su espíritu y el hambre, dos buenas noticias. Los cerca de setenta hombres que atiborraban los pasillos, fueron liberados en su totalidad. A todos los soltaron. Supe después que habían sido detenidos por un desalojo, pero que por desconocidas razones no enfrentaron proceso alguno. El capitalismo en el Gobierno, incapaz de proveer de vivienda a la población, orilla a grupos vulnerables a convertirse en delincuentes, los castiga y los confronta unos contra otros. Así la perversidad de su dinámica, por eso no nos sirve ni nos servirá nunca.

Continúa…

miércoles, marzo 06, 2013

El futuro sin Chávez



La muerte del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ocurrida ayer tras casi tres meses de ausencia en el cargo por motivos de salud, tiene implicaciones que rebasan, por mucho, el ámbito de la mera sucesión presidencial en el país caribeño: la ausencia definitiva del mandatario venezolano plantea una disyuntiva entre la continuidad o no del proyecto de transformación política, económica y social iniciado hace casi 14 años, que marcó un parteaguas en la historia de ese país y de la región.

En primer término, y con independencia de la opinión que se tenga sobre su estilo de gobierno y su personalidad, sin duda polémica y polarizante, es pertinente contrastar los epítetos de dictador que han sido formulados contra Chávez por sus opositores y críticos con la aportación realizada por el difunto mandatario al desarrollo democrático de su país: tras irrumpir en la escena pública en el contexto de una fallida intentona golpista contra el ex presidente Carlos Andrés Pérez, en 1992, Chávez supo transitar del ámbito militar a la defensa de la institucionalidad democrática y al sometimiento sistemático de las decisiones de su gobierno al veredicto de la soberanía popular y contribuyó, con ello, a que la ciudadanía de su país transitara del desencanto generalizado hacia las gestiones de los partidos políticos tradicionales durante la segunda mitad del siglo pasado –Acción Democrática y Copei– a la participación electoral constante y nutrida, y dejó, como legado, un sistema político renovado, en el que se desarrolla una competencia partidista real.

En materia social y educativa, la revolución bolivariana tiene logros indiscutibles como la erradicación del analfabetismo y la multiplicación del número de docentes; la activación de mecanismos de redistribución de la riqueza y el abatimiento de los indicadores de desigualdad social y de pobreza.

En el ámbito externo, la Venezuela chavista fue un referente principal en el viraje político ocurrido en la última década en América Latina, con el surgimiento de gobiernos que, con distintos matices y actitudes –la Argentina de los Kirchner-Fernández, el Brasil de Lula-Rousseff, la Bolivia de Evo Morales, el Ecuador de Rafael Correa, la Venezuela de Hugo Chávez–, han resuelto hacer realidad el principio de soberanía y han emprendido un realineamiento regional sin precedentes que busca la integración latinoamericana con superación de la miseria y las desigualdades sociales compartidas, y que han constituido un contrapeso necesario a la proyección hegemónica Estados Unidos en la región.


En forma paradójica, el peso específico que adquirió la figura del mandatario venezolano en el ámbito nacional y regional hace inevitable preguntarse por la estabilidad y la durabilidad de la revolución bolivariana, así como sobre la capacidad de Nicolás Maduro –quien se perfila como el candidato natural a suceder a Chávez– para erigirse en una figura que cohesione los diversos intereses dentro del círculo oficialista y en las bases sociales de apoyo al gobierno de Caracas.

No menos pertinente resulta la pregunta sobre las posibles implicaciones que el deceso de Hugo Chávez pudiera tener en la viabilidad de proyectos como la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba), que agrupa a Antigua y Barbuda, Bolivia, Cuba, Dominica, Ecuador, Nicaragua, San Vicente y Granadinas, además de la propia Venezuela; la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, que aglutina a todas las naciones del continente, con excepción de Estados Unidos y Canadá, y el Mercado Común del Sur, así como en los intentos de distintos gobiernos regionales por redirigir y diversificar sus relaciones diplomáticas con naciones como Rusia, China e Irán.

En meses y semanas próximos, y en la medida en que se vayan despejando las referidas interrogantes, podrá saberse si la revolución bolivariana es, como afirman muchos de sus críticos, un reducto del poder unipersonal, o si constituyeun entramado popular e institucional lo suficientemente sólido para dotarse de nuevos cuadros y liderazgos y para sobrevivir a su máximo dirigente.

-- Editorial de "La Jornada"

La demonización de Chávez


"Hugo Chávez es un demonio. ¿Por qué? Porque alfabetizó a 2 millones de venezolanos que no sabían leer ni escribir, aunque vivían en un país que tiene la riqueza natural más importante del mundo, que es el petróleo. Yo viví en ese país algunos años y conocí muy bien lo que era. La llaman la "Venezuela Saudita" por el petróleo. Tenían 2 millones de niños que no podían ir a las escuelas porque no tenían documentos. Ahí llegó un gobierno, ese gobierno diabólico, demoníaco, que hace cosas elementales, como decir "Los niños deben ser aceptados en las escuelas con o sin documentos". Y ahí se cayó el mundo: eso es una prueba de que Chávez es un malvado malvadísimo. Ya que tiene esa riqueza, y gracias a que por la guerra de Iraq el petróleo se cotiza muy alto, él quiere aprovechar eso con fines solidarios. Quiere ayudar a los países suramericanos, principalmente Cuba. Cuba manda médicos, él paga con petróleo. Pero esos médicos también fueron fuente de escándalos. Están diciendo que los médicos venezolanos estaban furiosos por la presencia de esos intrusos trabajando en esos barrios pobres. En la época en que yo vivía allá como corresponsal de Prensa Latina, nunca vi un médico. Ahora sí hay médicos. La presencia de los médicos cubanos es otra evidencia de que Chávez está en la Tierra de visita, porque pertenece al infierno. Entonces, cuando se lee las noticias, se debe traducir todo. El demonismo tiene ese origen, para justificar la máquina diabólica de la muerte."

--EG

Chávez, ese extraño dictador...


Astillero: Hugo Chávez



La figura de Hugo Chávez fue convenientemente demonizada para generar un infundado temor electoral en sociedades donde asomaba la posibilidad del cambio desde la vía pacífica. En México así sucedió especialmente en los comicios de 2006, cuando los múltiples poderes de élite amafiados para frenar a Andrés Manuel López Obrador asociaron en términos propagandísticos al venezolano con el tabasqueño, sin que siquiera éstos se conocieran personalmente ni mantuvieran comunicación o alianza política, en una maniobra de guerra sucia cuyos efectos de división social, atraso político y agravamiento de la corrupción y la injusticia se vivieron durante el periodo del calderonismo y continúan.

Chávez, a contrapelo de la imagen negativa que construyeron y difundieron los poderes por él confrontados, llegó y se sostuvo en el poder gracias a una aritmética electoral impecable, a una relación directa de beneficio a las grandes mayorías de su país y a un estilo personal de comunicación que incluyó ribetes que sacaban de sus casillas a sus adversarios, en especial la oratoria grandilocuente, la vocación cantora, las posturas antimperialistas retadoras y esa decantación inequívoca, tajante, orgullosa y militante en favor de las masas, del pueblo, de su gente y, desde luego, de la revolución bolivariana y su vía al socialismo en el siglo 21.

Aún en términos estrictos del muy discutible modelo democrático vigente, Hugo Chávez tuvo una legitimidad indiscutida, y a pesar de las permanentes campañas de descrédito en su contra falseando datos relacionados con la economía y exacerbando los puntos débiles de su gobierno, colocó a Venezuela en un lugar destacado de los escenarios mundiales, reavivó y confirmó la esperanza en la lucha por la mejoría de los pueblos y generó múltiples iniciativas internacionales de reagrupamiento y fortalecimiento de gobiernos de izquierda o progresistas (la Unión de Naciones Sudamericanas, Unasur; la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, Alba; la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, Celac; Petrocaribe, el Banco del Sur y Telesur, por dar ejemplos).

El acelerado proceso de declinación física de Chávez tiene como referente una gran consolidación electoral del Partido Socialista Unificado de Venezuela, que dejó a la opositora Mesa de la Unidad Democrática con solamente tres de las 23 gubernaturas en juego en diciembre pasado. En estos comicios regionales volvió a ser electo como gobernador de Miranda, la demarcación que incluye parte de la zona metropolitana de Caracas, el principal opositor de Chávez, Henrique Capriles, quien había obtenido 44 por ciento de los votos depositados en octubre del mismo 2012 para elegir presidente de la república, contra 55 por ciento a favor de quien luego, a causa de sus problemas de salud, no pudo presentarse a rendir protesta para su nuevo periodo de gobierno.

Capriles es el único personaje de la oposición venezolana con posibilidades de enfrentar decorosamente a Nicolás Maduro, designado por Chávez como su heredero político y encaminado abiertamente desde el lecho hospitalario cubano a ser el candidato a la continuidad en caso de que el comandante nacido en Sabaneta no pudiese cumplir su nuevo periodo de gobierno. Por sí misma, la oposición venezolana al chavismo parecería naturalmente encaminada a otro fracaso electoral, pero habrá de verse hasta dónde llega la mano de Estados Unidos, que ha hecho cuanto le ha sido posible para obstruir el proyecto huguista de cambio. Las fuerzas armadas han expresado inmediato respaldo a la institucionalidad venezolana, pero ayer mismo se había informado de la expulsión de dos agregados aéreos de la embajada de Estados Unidos en Caracas, uno por haber hecho propuestasdesestabilizadoras a militares venezolanos y otro por haber realizado contactos no autorizados con oficiales de las fuerzas armadas.


El propio Maduro expresó ayer una hipótesis respecto de la muerte de Chávez: Nosotros no tenemos ninguna duda, llegará el momento indicado de la historia en que se podrá conformar una comisión científicaque habrá de confirmar que el comandante Chávez fue atacado con esta enfermedad, (...) los enemigos históricos de esta patria buscaron el punto para dañar la salud de nuestro comandante. Aun cuando hay una cómoda proclividad en algunos medios para tratar de asumir que los procesos políticos se mueven sin conspiraciones (cuando lo natural en la política son los acuerdos secretos o discretos entre aliados que buscan derrotar o exterminar a sus adversarios, y aun cuando la historia de las relaciones de Estados Unidos con sus opositores es la de la permanente búsqueda de asesinar a los líderes insurrectos, como infinidad de veces intentó Washington contra Fidel Castro), el planteamiento de Maduro no es desproporcionado. Basta ver la insólita puntería cancerígena de años recientes contra mandatarios sudamericanos no alineados con Estados Unidos [...]

--JHL

miércoles, febrero 20, 2013

¡¿QUE PASA EN EL CCH?!


La dirección general del CCH está tomada desde el 6 de febrero de 2013. La toma es iniciativa de los Estudiantes Organizados en la Coordinadora General de los CCH. La toma es una expresión de la defensa que llevan a cabo los estudiantes del CCH de la esencia del proyecto del CCH pues las autoridades siguiendo lineamientos de organismos financieros internacionales como la OCDE, el FMI, etc pretenden transformar el CCH en una institución tradicional que solo forme técnicos y mano de obra al servicio de las corporaciones capitalistas.
El CCH ha sufrido reformas, como la que impulsó Zedillo en 1995 que eliminó 2 turnos en los cuales podían estudiar trabajadores y estudiantes de bajos recursos e ir aislando al CCH, cercándola y apartándola de las comunidades aledañas, con medidas como enrejar los CCH, pedir credenciales, llenar de vigilantes y crear grupos de choque, así fortalecer el porrismo para evitar la participación y organización estudiantil, al mismo tiempo que aunque aumenta la vigilancia, aumenta también la distribución de droga.
Actualmente a través de la actualización los planes y programas de estudio, conocida como Reforma de los 12 puntos, las autoridades universitarias pretenden desmantelar el proyecto de CCH´s reduciendo materias como filosofía e historia, sustituyendo la educación presencial por educación a distancia, elitizando la educación al obligar a estudiar en línea y al modificar horarios y reducir turnos, Haciendo obligatorio del inglés en detrimento de otras materias humanistas, modificando los perfiles de egresados para formar estudiantes acríticos y sumisos ante el sistema productivo, como empleados obedientes.

En el marco de ésta lucha ha habido represiones por parte de las autoridades y sus grupos de choque, “porros” y “trabajadores de confianza”, los casos mas alarmantes son en: Azcapotzalco, Vallejo y Naucalpan. El conflicto actual se dispara a raíz de que en CCH Naucalpan el día 1º de febrero hay una confrontación por parte de un sector de trabajadores que funciona como grupo de choque en contra de los estudiantes organizados en defensa de los 12 puntos, al ser insultados, jaloneados e iniciando una golpiza ante la cual respondieron los estudiantes. El 4 de febrero, 6 de los estudiantes que se vieron implicados en el conflicto fueron expulsados del CCH, sin sancionar a ningún trabajador. El 5 de febrero en una Asamblea convocada desde el 30 de enero, al decidir tomar la dirección de CCH Naulcalpan en respuesta a las acciones emprendidas por la autoridad un grupo de porros aventó petardos contra los estudiantes, ante lo cual el grupo de choque formado por trabajadores y maestros al servicio de la autoridad culparon a los estudiantes participantes en la Asamblea de esos actos de violencia. Los estudiantes doblemente atacados respondieron en autodefensa, por lo que se llamó al a policía de Naucalpan quienes ingresaron al plantel y detuvieron a 10 estudiantes. Los golpearon y agredieron física y sicológicamente. 5 de los detenidos fueron liberados por ser menores de edad y otros 5 se liberaron bajo libertad condicional y bajo proceso penal. Ningún porro o trabajador fue sancionado.
El 6 de febrero en la marcha conmemorativa de los 13 años del ingreso del PFP en la UNAM, a propuesta del CCH Naucalpan la Asamblea de la Coordinadora, ante la negativa al dialogo de las autoridades acordó una acción de presión que fue la toma de Dirección General de CCH, cabe recalcar que ya se habían hecho varios intentos para entablar dialogo con las autoridades de los diferentes planteles sin respuesta. En la toma, ya que las puertas estaban soldadas se quebraron 2 cristales cuidando que nadie saliera lastimado. El saldo fue blanco. El primer dialogo fue el 9 de febrero y se logró la promesa de extender el proceso de modificación de los planes de estudio hasta el 30 de noviembre, pero se negaron tres de las demandas (restitución de expulsados de CCH Naucalpan, desistimiento del proceso penal de los 5 estudiantes, y la destitución del director Benjamín Barajas de CCH Naucalpan), la segunda platica terminó al romper el dialogo por parte de las Autoridades, levantándose intempestivamente y sin acordar fecha de la siguiente plática, ya que los estudiantes habían propuesto otra sesión el jueves. Ese día jueves 14, las autoridades prepararon un golpe mediático al presentarse a un dialogo que no había sido acordado por parte de ellos, acompañados por los medios de comunicación y acusando a los estudiantes de no presentarse. En estos momentos los estudiantes piden dialogo para el martes 19. Es grave la campaña de desinformación que ha emprendido Televisa, TV Azteca, Pablo Hiriart, La Razón, y grupos universitarios comprometidos con las autoridades pro peñistas de la UNAM, que acusan a los estudiantes, de no serlo, de ser maleantes, y hasta narcomenudistas, etc , ocultando el fondo de la lucha en contra de las reformas neoliberales en la UNAM.


-- PM

viernes, diciembre 28, 2012

Policiía Ciudadana y Popular



En estos momentos el Ejército y la Marina se han aliado con ANTORCHA CAMPESINA a través del sr. Marcelino Vázquez Rosendo que se dice comisario. Han tomado la comisaria municipal de Temalacatzingo como un acto de franca provocación a la PCP recién constituida el día domingo 2 de diciembre, pedimos al gobierno del estado, mayor prudencia en sus decisiones y a los mandos superiores del ejército y MARINA a no caer en la provocación de grupos oscuros como Antorcha campesina o delincuentes como los que operan en la cabecera municipal de Olinala.

Hace dos días apenas en presencia de la marina, el ejército y policía municipal asaltaron a un ciudadano en pleno centro de la cabecera municipal de olinala robándole más de 100 mil pesos sin que estos cuerpos policiaco-militares hicieran algo. Alli es donde queremos que hagan su función, pero al parecer eso no les importa, lo que sí están haciendo es intimidar y provocar a las comunidades indígenas y reprimir.

Sin embargo comunicamos a las organizaciones, periodistas y autoridades que nuestro sistema de seguridad y justicia comunitaria no se echara par atrás.

Exigimos el retiro inmediato del ejército y la marina de las comunidades indígenas del municipio de Olinalá.

Queremos reiterar que nuestro sistema de seguridad y justicia no es contrario al espíritu de la paz y armonía en nuestra sociedad, por tanto no es un peligro para las instituciones. Por lo que es extraño que el gobernador permita estas provocaciones del ejército y marina.

Por otro lado también denunciamos que el presidente municipal de Olinala Eusebio Gonzalez al enterarse de que las comunidades indígenas nauas conformamos la policía ciudadana y popular ha estado intentando provocar junto con antorcha campesina el trabajo de PCP.

Atentamente


Consejo de Gobierno Seguridad y Justicia- Policía Ciudadana y Popular.